viernes, 30 de enero de 2009

Camino

Bueno, estoy vivo, algo dolorido pero eso significa que estoy vivo. Podría estar andando por el túnel buscando la luz que iluminará mi eternidad pero no. He tenido mucha suerte dentro de mi mala suerte, capricho del azar. Me duele el cuerpo, me caigo de sueño pero podré dormir y, espero, despertar en un par de horas o tres.

La niebla cubria mi camino, la autopista parecia un bosque de brumas, al buscar el mando de los antinieblas se ha hecho la oscuridad, no he atinado a conectar las luces de nuevo, afortunadamente se me ha ocurrido frenar, freno a fondo, manos firmes sobre el volante, sigo frenando, y empiezo a notar impactos, Dios!!!! estoy en la cuneta, veremos donde y como acabo, pasan unos instantes esperando en cualquier momento que se dispare el airbag, que mi vehículo se sumerja en la profundidad de alguna vaguada junto a la cuneta, pero no ocurre nada de eso, ni noto siquiera como el quitamiedos hace mella en la carrocería. únicamente unos zarandeos y me percato que estoy detenido.

Tranquilo, lo peor ya pasó. Bueno, eso me parece, consigo hacer funcionar el mando de las luces, vaya, no estoy en la cuneta a mi derecha, estoy pegado a la mediana, a mi izquierda. La gruesa separación de cemento me ha impedido meterme en el carril contrario, Lentamente señalizo mi maniobra y me desplazo a la derecha, un desgradable cloc, cloc, me indica que la rueda está destrozada. Ya me parecía a mi... en fin veremos si la cambio en poco tiempo, estoy agotado, me caigo de cansancio y el frío me cala en los huesos.

Bueno, esto ocurrió hace 2 horas, estoy en casa. Cuando tenga otro rato terminaré de describir mi accidente, por hoy ya basta.

1 comentario:

  1. uhmmmmmmm..menos mal..que dentro d elo malo...todo ha sido bueno!! Muakks

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