sábado, 28 de noviembre de 2009

Nunca te olvido


Te ofrecí mi alma y la heriste
te brinde mi alegría y la quebraste,
hoy, sin embargo,
al recordarlo me alegro
de haber sido tu victima
y haberme ganado el cielo

Ya no puedes lastimarme.
no puedes herirme de nuevo
pues hoy ya encontré la dicha,
hoy ya tengo lo que quiero.

Mis mañanas soleadas,
por el canto del jilguero,
mis cálidas noches al viento
cabalgando en sus caderas.

Manantiales de placer
que rebosan entre mis dedos
sonando como un cincel
cuando esculpe sin miramientos

Mil besos esparcidos
por todos sus recovecos.

Amor sincero ya tengo,
por haber pagado el precio
de renunciar al sufrimiento,
al tesón y al gran esfuerzo
de intentar día tras día
complacer tu descontento.

No puedo, entonces, por menos,
que agradecer tan buen premio
obtenido sin esfuerzo,
solo por renunciar a tu amor,
y a seguir tragando tu veneno.

Feliz Aniversario.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada