sábado, 24 de enero de 2009

Mi primer café

Acabo de levantarme, hoy que podía dormir me he despertado bastante antes que sonara la alarma de mi movil. El Gran Dormilón ya no es lo que era, aunque sé bien el motivo. Con la rutina de cada día he preparado mi café. Mientras bebía los primeros sorbos del "agua de vida", no sé que haría sin mi ración matutina de cafeína, pensaba "ya se habrá levantado mi Niña, cómo andará del resfriado, ahora cuando termine el café la llamo".

Tente amigo, no vas a llamar, no te va a llamar, vuelve a la Tierra. Es verdad, está de retiro espiritual, decidiendo el futuro. No sé por qué, yo sé lo que decidirá, anoche ya lo sabía. Además, el futuro no se puede decidir, es caprichoso, hermano del azar. Va donde quiere y a veces, solo nos queda seguirlo a duras penas. Es un torbellino que nos arrastra a su interior y nos lleva a distancias y estadios insospechados. Se puede luchar contra el futuro, sí, pero el siempre vence.

Me desperté pensando en ti, al rato, la "bonita" me hizo notar que también te echa de menos, hacía días que estaba rarilla, ausente, diría yo. Hoy está algo más jovial. Veremos lo que le dura. Aunque.... bueno, que más da!

Pensé en llamarte, sabes? pero... ya no estás.

Voy a asearme, a prepararme el equipaje del resto de mi vida. Por qué no inventan una ducha que nos limpie de nuestras cargas, que nos permita echar fuera los pesares? Supongo que eso no existe, lo que hay es una gran bañera que limpia todo, esa que la gente llama "madurez". Yo no me quiero lavar ahí. Quiero seguir IMPREGNADO DE TI.