lunes, 2 de febrero de 2009

Vértigo

Ya volví a la tranquilidad, únicamente un pertinaz resfriado me mantiene con las capacidades algo por debajo de lo normal. Realmente estoy bantante recuperado, sí.

Ya me he podido sumergir en el verde profundo de tu mirada rodeada del negro obsidiana de tu rimmel. Cómo es posible sentir un vértigo tan voraz, devorando mi equilibrio emocional, cuando te miro a los ojos. Eso me subyuga.

Eres realmente increíble y distinta. Pero, eso.... ya lo sabías.